Chuletas de Cerdo en Salsa de Tomate
Estilo Cantonés
Un plato reconfortante con tiernas chuletas de cerdo glaseadas en una salsa de tomate agridulce, servidas con arroz al vapor y vegetales frescos.
Las chuletas de cerdo en salsa de tomate son un clásico reconfortante que trasciende generaciones, siendo un plato habitual tanto en cocinas caseras como en los animados cafés cantoneses. El secreto reside en equilibrar la profundidad salada del cerdo marinado con la acidez vibrante y afrutada de una reducción de tomate casera. Acompañado de vegetales crujientes y arroz blanco esponjoso, este plato ofrece una comida perfectamente equilibrada, satisfactoria y sencilla de preparar.
Ingredientes
- 400 g paleta de cerdo
- 1 tbsp salsa de soja
- 1 tbsp salsa de ostras
- 1 tbsp salsa de soja clara
- 1/2 tsp sal
- 3 tbsp ketchup de tomate
- 1 piece azúcar cande
- 1 tsp almidón de maíz
- 200 g bok choy
- 2 tbsp aceite de cocina
- optional trozos de piña fresca
- optional trozos de tomate
Instrucciones
- 1Marinar el cerdo

Corte la paleta de cerdo en rodajas finas y uniformes. Coloque las rodajas en un bol y marínelas con la salsa de soja, la salsa de ostras, la salsa de soja clara y una pizca de sal. Deje reposar la carne durante unos 15 minutos para que absorba los sabores.
Tip: Para una carne aún más tierna, puede añadir una pequeña cantidad de almidón de maíz o bicarbonato de sodio durante el proceso de marinado. - 2Colocar el cerdo en la sartén

Caliente una sartén a fuego medio y extienda una capa de aceite de cocina por el fondo. Con unas pinzas, coloque cuidadosamente las rodajas de cerdo marinado en una sola capa para asegurar una cocción uniforme.
Tip: Asegúrese de que la sartén esté caliente antes de añadir el cerdo para lograr un buen sellado. - 3Sofreír con piña

Sofría las rodajas de cerdo hasta que el lado inferior comience a dorarse. Si tiene piña fresca o tomates a mano, añada los trozos a la sartén para cocinar junto con la carne. La fruta aportará un agradable sabor agridulce al plato.
Tip: No superponga las rodajas de cerdo; déles suficiente espacio para que se frían en lugar de cocerse al vapor. - 4Dar la vuelta y terminar de cocinar

Una vez que el primer lado esté bien dorado, dé la vuelta a las rodajas de cerdo para cocinar el otro lado. Continúe cocinando hasta que la carne esté hecha. Puede comprobar el punto de cocción pinchando la carne con un palillo; si entra fácilmente, está lista. Retire el cerdo y la piña de la sartén.
Tip: Evite dar la vuelta a la carne demasiadas veces para permitir que desarrolle una costra caramelizada. - 5Preparar la salsa de tomate

En un bol pequeño, combine el ketchup de tomate y un trozo de azúcar cande. Vierta esta mezcla en la sartén caliente. Añada un chorrito de agua para ayudar a disolver el azúcar y lleve la salsa a fuego lento.
Tip: El azúcar cande da a la salsa un acabado brillante y un dulzor limpio, pero puede usar azúcar blanca como sustituto. - 6Espesar la salsa

Añada una mezcla de almidón de maíz con agua a la salsa de tomate que hierve a fuego lento para espesarla. Añada un poco de sal al gusto, removiendo constantemente hasta que la salsa alcance una consistencia rica y brillante. Una vez espesada, la salsa está lista para verter sobre el cerdo cocinado.
Tip: Remueva siempre la mezcla de almidón justo antes de verterla en la sartén, ya que el almidón tiende a asentarse en el fondo del bol. - 7Blanquear las verduras

En la cocina cantonesa, una comida está incompleta sin verduras verdes. Lleve una olla de agua a ebullición y blanquee las verduras hasta que estén cocidas pero mantengan un color verde brillante. Este paso añade frescura y un equilibrio nutricional necesario a la comida.
Tip: No sobrecocine las verduras; deben permanecer crujientes y de colores vibrantes.