Costillas de Ternera Asadas a Fuego Lento
Glaseado BBQ Casero
Disfruta de una carne increíblemente tierna que se desprende del hueso con estas costillas de ternera. Asadas lentamente y terminadas con un glaseado barbacoa dulce y picante.
No hay nada tan satisfactorio como un corte de carne veteado cocinado a la perfección durante horas. Estas costillas de ternera se asan a fuego lento durante cuatro horas para transformar los tejidos conectivos en pura suavidad, logrando que el hueso se deslice hacia afuera sin esfuerzo. El toque final es una salsa barbacoa especiada que se carameliza en los últimos minutos, creando un contraste irresistible entre el exterior pegajoso y el interior jugoso y profundo.
Ingredientes
- 1 large rack costillar de ternera
- 2 tbsp aceite de oliva
- to taste sal gruesa y pimienta negra
- 1 tbsp aceite vegetal
- 12 cup cebolla blanca, picada finamente
- 3 cloves ajos picados
- 14 cup azúcar moreno
- 2 tbsp vinagre de sidra de manzana
- 1 tbsp salsa picante
- 1 cup salsa de tomate
- 1 tsp comino en polvo
- 1 tsp orégano seco
- 1 tsp chile en polvo
- 14 tsp canela en polvo
Instrucciones
- 1Seleccionar las costillas de ternera

Elige un costillar de ternera de alta calidad con un buen veteado de grasa intramuscular. Este corte es ideal para el asado lento, ya que la grasa se funde durante la cocción, manteniendo la carne increíblemente tierna y jugosa.
Tip: Busca un veteado uniforme en toda la pieza; esto garantiza un sabor consistente y evita que la carne se seque en el horno. - 2Recortar el exceso de grasa

Con un cuchillo afilado, retira con cuidado las capas gruesas y duras de grasa blanca de la superficie. Dejar demasiada grasa exterior impedirá que el sazón penetre y hará que el plato final resulte demasiado grasiento.
Tip: No retires toda la grasa; deja una capa fina y uniforme para que la carne se rocíe de forma natural mientras se asa. - 3Sazonar la carne

Rocía las costillas con aceite de oliva para que actúe como aglutinante. Sazona generosamente por todos lados con sal gruesa y pimienta negra recién molida, frotando bien para que el sabor penetre profundamente.
Tip: Sazona desde cierta altura para asegurar una distribución uniforme de la sal y la pimienta sobre toda la superficie. - 4Envolver en papel de aluminio

Coloca las costillas en una hoja grande de papel de aluminio resistente. Envuélvelas bien, sellando los bordes con firmeza para atrapar el vapor y los jugos naturales. Esto es lo que garantiza que la carne se desprenda del hueso.
Tip: Si el papel de aluminio es fino, usa doble capa; los bordes del hueso pueden perforarlo y dejar escapar la humedad. - 5Asado lento en el horno

Coloca el paquete sobre una rejilla de horno y hornéalo a 140°C (285°F) durante unas cuatro horas. Este método de cocción suave descompone los tejidos duros sin resecar la pieza.
Tip: Usar una rejilla permite que el calor circule uniformemente por todo el paquete de carne. - 6Sofreír los aromáticos

Mientras la carne se asa, prepara la salsa. Calienta un poco de aceite en una olla pequeña a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo picados, sofriéndolos hasta que estén blandos y fragantes.
Tip: Remueve con frecuencia para evitar que el ajo se queme, lo que daría un sabor amargo a la salsa. - 7Derretir el azúcar moreno

Cuando los aromáticos estén listos, añade el azúcar moreno. Remueve continuamente hasta que el azúcar se derrita por completo y empiece a caramelizarse, creando la base dulce de la salsa barbacoa.
Tip: Baja un poco el fuego al derretir el azúcar para que no se queme ni amargue. - 8Añadir los ingredientes líquidos

Vierte el vinagre de sidra, la salsa picante y la salsa de tomate. Mezcla bien y deja que hierva a fuego lento para que los sabores se integren y la acidez del vinagre se suavice.
Tip: Utiliza una salsa de tomate de buena calidad, ya que aporta el cuerpo y el color esencial para la base de la barbacoa. - 9Sazonar la salsa barbacoa

Incorpora el comino, el orégano, el chile y la canela. Deja que la salsa hierva a fuego lento para que espese y las especias liberen sus aceites esenciales.
Tip: Cocina la salsa sin tapa para que el exceso de humedad se evapore y obtengas un glaseado más concentrado. - 10Triturar hasta que quede suave

Una vez espesa, usa una batidora de mano para triturar la salsa directamente en la olla hasta obtener una textura fina y sedosa, sin trozos visibles de cebolla o ajo.
Tip: Mantén el brazo de la batidora en el fondo para evitar salpicaduras de líquido caliente. - 11Glasear las costillas

Saca las costillas del papel de aluminio y ponlas sobre una rejilla. Con un pincel, cubre generosamente todos los lados de la carne con la salsa barbacoa casera templada.
Tip: Aplica una capa gruesa y uniforme, asegurándote de que la salsa entre en todos los huecos para dar sabor a cada bocado. - 12Caramelizar al horno

Vuelve a meter las costillas al horno, esta vez a 200°C. Hornea unos 8 minutos hasta que el azúcar de la salsa se caramelice, formando una costra pegajosa e intensa.
Tip: Vigila de cerca en este paso; el azúcar puede pasar de estar perfectamente caramelizado a quemarse muy rápido. - 13Cortar y servir

Tras dejar reposar la carne unos minutos, corta entre los huesos. La carne debe estar tan tierna que el cuchillo se deslice con facilidad, revelando el interior jugoso bajo el glaseado oscuro.
Tip: Es crucial dejar reposar las costillas 10-15 minutos para que los jugos se redistribuyan y no se pierdan al cortar.