Ajo Confitado
Ricotta Batida sobre Masa Madre
Ajos confitados a fuego lento sobre una base de ricotta batida al limón en pan de masa madre tostado. Un bocado profundamente sabroso y aromático.
Inspirado en un memorable entrante, este plato demuestra que nunca hay demasiado ajo. Hornear las cabezas enteras lentamente en aceite de oliva y tomillo las transforma en un confitado dulce y mantecoso que se deshace con facilidad. Combinado con una ricotta batida ligera y brillante, equilibra a la perfección la riqueza con un toque fresco y cítrico.
Ingredientes
- 2 whole cabezas de ajo
- 1 cup aceite de oliva
- 3 sprigs tomillo fresco
- 1 cup queso ricotta fresco
- 0.5 whole limón
- 2 slices pan de masa madre
- 1 small bunch cebollino fresco
- to taste sal
- to taste pimienta negra
Instrucciones
- 1Recortar las cabezas de ajo

Coloca las cabezas de ajo enteras en una tabla de cortar. Usa un cuchillo afilado para cortar la cuarta parte superior de cada cabeza, dejando al descubierto los dientes del interior. Esto permitirá que el ajo absorba los sabores del aceite y del tomillo mientras se hornea.
Tip: Usa un cuchillo de chef bien afilado para hacer un corte limpio sin aplastar los dientes de ajo. - 2Colocar en una sartén

Pasa las cabezas de ajo recortadas a una sartén pequeña de fondo grueso, preferiblemente de hierro fundido. Colócalas bien juntas en una sola capa con los dientes expuestos mirando hacia arriba.
Tip: Una sartén de hierro fundido es ideal ya que retiene un calor suave y constante, asegurando que el ajo se cocine uniformemente sin quemarse. - 3Añadir el tomillo y el aceite

Introduce ramitas de tomillo fresco alrededor y entre las cabezas de ajo en la sartén. Vierte generosamente aceite de oliva por encima hasta que el ajo esté sumergido en un baño profundo de aceite. El tomillo infundirá el aceite y el ajo con un hermoso sabor aromático.
Tip: ¡No escatimes en aceite de oliva! El aceite sobrante infundido con ajo se puede usar para aliñar ensaladas, asar patatas o mojar pan. - 4Cubrir con papel de aluminio

Cubre bien toda la sartén de hierro fundido con una hoja de papel de aluminio. Sella los bordes con firmeza para atrapar el vapor y el calor en su interior. Esto crea un ambiente similar al de un horno, permitiendo que el ajo se ase lentamente y se ablande por completo.
Tip: Asegúrate de que el papel de aluminio esté bien sellado; si se escapa el vapor, el ajo se secará en lugar de confitarse. - 5Hornear el ajo confitado

Hornea la sartén tapada a fuego lento y suave hasta que el ajo se vuelva suave como la mantequilla, profundamente dorado y ligeramente dulce. Retira el papel de aluminio con cuidado para revelar las cabezas de ajo caramelizadas sobre el aceite rico y fragante.
Tip: Deja que el ajo se enfríe ligeramente en el aceite antes de manipularlo. Los dientes deben estar lo suficientemente suaves como para salir de sus pieles con solo apretarlos. - 6Preparar la base de ricotta

Coloca el queso ricotta fresco en el recipiente de un procesador de alimentos. Batiremos esta base hasta que esté ligera y aireada para que sirva como el contraste cremoso perfecto frente al rico ajo confitado.
Tip: Para obtener una textura lo más suave posible, asegúrate de que la ricotta esté a temperatura ambiente antes de procesarla. - 7Añadir aceite de oliva a la ricotta

Vierte aceite de oliva desde una cuchara directamente al procesador de alimentos que contiene el queso ricotta para enriquecer su textura y sabor.
Tip: Añadir aceite de oliva ayuda a crear una consistencia sedosa y suave al batir. - 8Exprimir jugo de limón fresco

Extrae el jugo de media mitad de limón directamente sobre la mezcla de ricotta y aceite dentro del procesador de alimentos para añadir un contraste brillante y cítrico.
Tip: El jugo de limón fresco corta la riqueza del queso. - 9Sazonar con sal

Espolvorea sal en el recipiente del procesador de alimentos que contiene la mezcla de ricotta para realzar todos los sabores salados.
Tip: Sazona al gusto, teniendo en cuenta que los demás ingredientes aportarán su propio perfil de sabor. - 10Batir la mezcla de ricotta

Coloca la tapa firmemente en el procesador de alimentos y pulsa o procesa el contenido hasta que todos los ingredientes se mezclen en una consistencia batida, suave y cremosa.
Tip: Raspa las paredes del recipiente a la mitad del proceso para asegurarte de que la ricotta se mezcle uniformemente con el aceite de oliva, el limón y los condimentos. - 11Picar finamente el cebollino fresco

Reúne un pequeño manojo de cebollino verde fresco y usa un cuchillo de chef afilado para picarlo en trozos finos y delicados sobre una tabla de cortar de madera.
Tip: Mantén el cuchillo afilado para evitar magullar el cebollino, asegurando que retenga su color verde vibrante y su fresco sabor a cebolla. - 12Extender la ricotta batida sobre la tostada

Toma una generosa cucharada de la ricotta recién batida y usa un cuchillo para mantequilla o una espátula para extender una capa uniforme y gruesa sobre la superficie de las rebanadas de masa madre tostada.
Tip: Asegúrate de que la masa madre esté un poco fría antes de untar para que la ricotta mantenga su textura aireada sin derretirse. - 13Añadir el ajo confitado a la tostada

Exprime los dientes de ajo confitado suaves y asados directamente de su bulbo sobre las rebanadas de pan de masa madre que se han untado previamente con la ricotta batida.
Tip: Presiona suavemente el ajo para que se funda directamente en la base de ricotta tibia. - 14Adornar con cebollino

Espolvorea el cebollino fresco finamente picado de manera uniforme sobre la tostada ensamblada de ajo y ricotta para darle un toque herbáceo y suave.
Tip: El cebollino añade un bonito toque de color y un sutil sabor a cebolla que equilibra la riqueza del ajo. - 15Terminar con pimienta negra

Muele pimienta negra fresca generosamente sobre la tostada de ajo y ricotta terminada justo antes de servir para añadir un toque sutil y picante.
Tip: Usa siempre pimienta negra recién molida para obtener el mejor sabor aromático.