Espaguetis Cremosos y Picantes
Mariscos (Salsa de Gochujang)

Por CookFrames
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Lleva tus platos de pasta al siguiente nivel con esta deliciosa versión de mariscos cremosa y picante. Con una irresistible salsa a base de gochujang, langostinos y calamares frescos, es la combinación perfecta de sabor umami y picor.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

Mientras que la pasta marinera tradicional italiana se basa en vino blanco o tomate, esta fusión introduce la pasta de chile coreano (gochujang) para darle un giro profundo y sabroso. El secreto de su increíble sabor está en extraer el aceite de las cabezas de los langostinos, creando una base aromática rica que equilibra a la perfección la salsa cremosa sin que resulte pesada.

Un plato de espaguetis cremosos y picantes con mariscos, acompañados de langostinos tigre, aros de calamar y perejil fresco en una salsa de crema con gochujang.
Un plato de espaguetis cremosos y picantes con mariscos, acompañados de langostinos tigre, aros de calamar y perejil fresco en una salsa de crema con gochujang.
Preparación15 mins
Cocción20 mins
Total35 mins
Porciones2 porciones
DificultadIntermedio
Calorías650 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Preparar los langostinos
    Manos pelando un langostino crudo sobre un bol de acero inoxidable, conservando la cabeza.

    Comienza pelando los langostinos tigre crudos. Retira las cáscaras con cuidado, pero asegúrate de guardar las cabezas. Las usaremos más adelante para extraer un aceite lleno de sabor que será la base del plato.

    Tip: ¡No tires las cabezas de los langostinos! Contienen muchísimo sabor y son esenciales para que la pasta de mariscos quede rica y profunda.
  2. 2Desvenar los langostinos
    Un langostino crudo y pelado abierto por la espalda para mostrar cómo se desvena.

    Una vez pelados, utiliza un cuchillo afilado para hacer un corte poco profundo a lo largo de la espalda de cada langostino. Retira la vena oscura para asegurar que estén limpios y listos para cocinar.

    Tip: Desvenarlos no solo los limpia, sino que también ayuda a que se ricen de forma atractiva y absorban más salsa durante la cocción.
  3. 3Cortar el calamar
    Una mano cortando un tubo de calamar limpio en aros parejos con un cuchillo de chef sobre una tabla de madera.

    Prepara el calamar retirando primero la membrana superficial para reducir el olor a pescado. Luego, coloca el tubo de calamar limpio en una tabla de cortar y rebánalo en aros finos y uniformes.

    Tip: Asegúrate de que los aros de calamar tengan un grosor similar para que se cocinen de manera uniforme y no queden gomosos.
  4. 4Cortar la cebolla
    Manos cortando media cebolla blanca en tiras finas con un cuchillo sobre una tabla.

    Toma la mitad de una cebolla blanca y córtala en tiras uniformes. La cebolla aportará una base dulce y aromática que complementa a los mariscos y equilibra el calor picante de la salsa.

    Tip: Corta la cebolla a lo largo de sus fibras para que las tiras mantengan mejor su forma al saltearlas.
  5. 5Preparar los aromáticos
    Trocitos de chile rojo seco y sus semillas junto a chiles enteros sobre una tabla de madera.

    Para lograr un picor suave y aromático, prepara algunos chiles rojos secos. Córtalos en trozos más pequeños con unas tijeras o un cuchillo. Estos, junto al ajo en rodajas, se freirán en la mantequilla para que suelten su fragancia en el aceite.

    Tip: Si prefieres un plato menos picante, puedes quitarles las semillas a los chiles antes de cocinarlos.
  6. 6Hervir la pasta
    Un puñado de espaguetis secos siendo sumergidos en una olla con agua hirviendo a borbotones.

    Como la salsa de mariscos se hace muy rápido, pon a cocer la pasta primero. Lleva una olla con agua a ebullición, échale sal generosamente y añade los espaguetis secos. Cuécelos durante unos 9 o 10 minutos hasta que queden al dente.

    Tip: El agua de la pasta debe saber a mar. Echar suficiente sal al agua es tu única oportunidad para condimentar la pasta desde dentro.
  7. 7Derretir mantequilla con aceite
    Un trozo de mantequilla en una sartén negra con un chorrito de aceite de cocina.

    Calienta una sartén y vierte un chorrito de aceite vegetal junto con un trozo de mantequilla. Mantén el fuego bajo mientras la mantequilla se derrite, removiendo suavemente. La combinación de ambos evita que la mantequilla se queme rápido sin perder ese aroma tan rico.

    Tip: La mantequilla se quema fácilmente por los sólidos lácteos. Mantenla a fuego bajo hasta que se funda y empiece a burbujear un poco.
  8. 8Saltear los aromáticos
    Ajo en rodajas y chiles rojos sofriéndose en una sartén con mantequilla derretida.

    Incorpora el ajo laminado y los chiles secos a la mantequilla en la sartén. Sofríelos a fuego bajo hasta que el ajo se dore ligeramente y el aceite absorba el sabor picante y aromático. Presta atención para que el ajo no se oscurezca demasiado, o se volverá amargo.

    Tip: Remueve de forma continua para garantizar que el ajo se cocine parejo sin pegarse en la sartén.
  9. 9Extraer el aceite de langostino
    Cabezas de langostino cocinándose con ajo y chile, soltando un aceite de color naranja intenso.

    Coloca las cabezas de langostino que habías reservado en el aceite aromatizado. Fríelas a fuego suave, aplastándolas de vez en cuando con tu utensilio para que suelten todos sus jugos. Con este paso obtendrás un aceite de un color brillante y repleto de sabor umami, ideal para la base de la salsa.

    Tip: Freír las cabezas crea un sabor profundo y complejo que mejora el plato mucho más que si solo usaras la carne del marisco.
  10. 10Saltear la cebolla
    Tiras de cebolla blanca salteándose en el aceite condimentado con ajo y chiles.

    Retira las cabezas de los langostinos de la sartén, dejando el aceite aromatizado. Mantén el fuego bajo y añade la cebolla blanca cortada en tiras. Saltea hasta que se empiece a ablandar y quede algo translúcida, absorbiendo todo el sabor del aceite y del chile.

    Tip: Un fuego lento permite que la cebolla se ablande poco a poco, soltando su dulzor natural sin quemarse.
  11. 11Añadir los mariscos
    Langostinos crudos pelados incorporándose a la sartén caliente con cebolla y chile usando unas pinzas.

    Sube el fuego al máximo y agrega los langostinos crudos y los aros de calamar a la sartén junto a la cebolla salteada. Como estos ingredientes están fríos, bajarán la temperatura de la sartén, así que es vital mantener el fuego alto para que no se pongan a hervir en sus propios jugos.

    Tip: Sellar los mariscos rápidamente a fuego muy alto ayuda a que queden tiernos y retengan su humedad interior.
  12. 12Sofreír los mariscos
    Langostinos y calamares salteándose rápidamente en una sartén caliente; los langostinos empiezan a cambiar de color.

    Saltea y voltea los langostinos y calamares velozmente a fuego alto. Cocínalos solo hasta que los langostinos empiecen a curvarse y tomar un tono rosado por fuera, y el calamar se vuelva opaco. Evita que se hagan del todo en este punto, ya que terminarán de cocinarse con la salsa.

    Tip: Los mariscos se hacen enseguida. Si dudas, retíralos un poco antes para que su textura no quede gomosa.
  13. 13Agregar la pasta de chile coreano
    Una espátula añadiendo una generosa cucharada de pasta de chile coreano rojo oscuro sobre los mariscos y cebollas en la sartén.

    En cuanto los langostinos cambien ligeramente de color, es el momento de agregar el ingrediente estrella: la pasta de chile coreano. Añade un par de cucharadas directamente sobre los mariscos. Esta pasta le dará al plato su característico color intenso y un picor profundo.

    Tip: Deja chisporrotear la pasta directamente sobre la superficie de la sartén unos segundos para potenciar su sabor.
  14. 14Mezclar los mariscos con la pasta de chile
    Pinzas de metal mezclando los aros de calamar y los langostinos cubiertos de pasta roja en la sartén caliente.

    Revuelve bien los langostinos, los calamares y la cebolla para que se impregnen por completo con la pasta de chile rojo. Sofríe toda la mezcla manteniendo el fuego alegre, lo que liberará el aroma especiado de la pasta y hará que se adhiera bien a los ingredientes.

    Tip: Es importante no dejar de remover para evitar que la pasta de chile se pegue o se queme en el fondo de la sartén.
  15. 15Verter los líquidos cremosos
    Un chorro de mezcla de leche y crema cayendo en la sartén sobre los mariscos rojos y burbujeantes.

    Vierte un poquito de agua en la sartén, seguida al instante de 150 ml de una mezcla de leche y crema. Usar mitad de leche y mitad de crema de leche consigue que la salsa adquiera una textura aterciopelada y suave, resultando mucho menos pesada que usar crema espesa sola.

    Tip: Asegúrate de que la leche y la crema estén a temperatura ambiente para que se integren de forma homogénea en la sartén sin que la salsa sufra un contraste térmico fuerte.
  16. 16Hervir la salsa y agregar la pasta
    Palillos de madera removiendo una cremosa salsa de color naranja que burbujea junto con los mariscos.

    Remueve con suavidad la salsa mientras la leche y la crema se unen con la pasta de chile, adquiriendo un vistoso tono naranja rojizo. Deja que hierva a fuego lento y reduzca un poco hasta conseguir una consistencia que cubra bien los alimentos. Salpimienta y añade un toque de azúcar. Incorpora la pasta cocida y mézclalo todo muy bien.

    Tip: Mantén el hervor muy suave para que los lácteos no se corten y la salsa quede lisa y homogénea al envolver los fideos.

Almacenamiento y Recalentado

Refrigerador
2 días
Guarda la pasta sobrante en un recipiente hermético. Ten en cuenta que la salsa se volverá bastante más espesa al enfriarse.
Recalentar
5–8 min
Recalienta suavemente en una sartén a fuego muy lento y añade un chorrito de leche o agua para que la salsa recupere su textura original. No uses el microondas a potencia máxima, o los mariscos quedarán chiclosos.

Quemar Calorías

Correr
~65 minutos de trote ligero (~9 kmh).
Ciclismo relajado
~1 hora y 45 minutos de paseo en bicicleta (~15 kmh).
Natación
~1 hora y 20 minutos de largos a ritmo moderado.

Preguntas Frecuentes

Sí, pero ten en cuenta que la salsa quedará mucho más rica y pesada. La mezcla de leche y crema consigue aligerar la textura lo justo para envolver los fideos perfectamente sin que llegue a empalagar.
Los mariscos se cocinan a una velocidad altísima. Si los añades fríos, la temperatura de la sartén baja, de ahí que deban saltearse muy rápido y a fuego máximo, solo hasta que dejen de estar transparentes. Se terminarán de cocinar por completo más tarde en la salsa a fuego lento.
Cualquier camarón o gamba cruda de buena calidad te servirá, siempre que mantengan la cabeza. Las cabezas son fundamentales, ya que de ellas se extrae el aromático aceite anaranjado que sirve como potente base umami para la salsa.
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