Espaguetis Cremosos y Picantes
Mariscos (Salsa de Gochujang)
Lleva tus platos de pasta al siguiente nivel con esta deliciosa versión de mariscos cremosa y picante. Con una irresistible salsa a base de gochujang, langostinos y calamares frescos, es la combinación perfecta de sabor umami y picor.
Mientras que la pasta marinera tradicional italiana se basa en vino blanco o tomate, esta fusión introduce la pasta de chile coreano (gochujang) para darle un giro profundo y sabroso. El secreto de su increíble sabor está en extraer el aceite de las cabezas de los langostinos, creando una base aromática rica que equilibra a la perfección la salsa cremosa sin que resulte pesada.
Ingredientes
- 200 g espaguetis secos
- 8–10 whole langostinos tigre (reservar las cabezas)
- 1 whole calamar entero
- 12 cebolla blanca
- 3 cloves dientes de ajo
- 3–4 chiles rojos secos
- 1 tbsp mantequilla
- 1 tbsp aceite vegetal
- 2 tbsp pasta de chile coreano (gochujang)
- 150 ml mezcla de leche y crema de leche (mitad y mitad)
- to taste sal
- to taste pimienta negra
- 1 tsp azúcar
- optional perejil fresco
Instrucciones
- 1Preparar los langostinos

Comienza pelando los langostinos tigre crudos. Retira las cáscaras con cuidado, pero asegúrate de guardar las cabezas. Las usaremos más adelante para extraer un aceite lleno de sabor que será la base del plato.
Tip: ¡No tires las cabezas de los langostinos! Contienen muchísimo sabor y son esenciales para que la pasta de mariscos quede rica y profunda. - 2Desvenar los langostinos

Una vez pelados, utiliza un cuchillo afilado para hacer un corte poco profundo a lo largo de la espalda de cada langostino. Retira la vena oscura para asegurar que estén limpios y listos para cocinar.
Tip: Desvenarlos no solo los limpia, sino que también ayuda a que se ricen de forma atractiva y absorban más salsa durante la cocción. - 3Cortar el calamar

Prepara el calamar retirando primero la membrana superficial para reducir el olor a pescado. Luego, coloca el tubo de calamar limpio en una tabla de cortar y rebánalo en aros finos y uniformes.
Tip: Asegúrate de que los aros de calamar tengan un grosor similar para que se cocinen de manera uniforme y no queden gomosos. - 4Cortar la cebolla

Toma la mitad de una cebolla blanca y córtala en tiras uniformes. La cebolla aportará una base dulce y aromática que complementa a los mariscos y equilibra el calor picante de la salsa.
Tip: Corta la cebolla a lo largo de sus fibras para que las tiras mantengan mejor su forma al saltearlas. - 5Preparar los aromáticos

Para lograr un picor suave y aromático, prepara algunos chiles rojos secos. Córtalos en trozos más pequeños con unas tijeras o un cuchillo. Estos, junto al ajo en rodajas, se freirán en la mantequilla para que suelten su fragancia en el aceite.
Tip: Si prefieres un plato menos picante, puedes quitarles las semillas a los chiles antes de cocinarlos. - 6Hervir la pasta

Como la salsa de mariscos se hace muy rápido, pon a cocer la pasta primero. Lleva una olla con agua a ebullición, échale sal generosamente y añade los espaguetis secos. Cuécelos durante unos 9 o 10 minutos hasta que queden al dente.
Tip: El agua de la pasta debe saber a mar. Echar suficiente sal al agua es tu única oportunidad para condimentar la pasta desde dentro. - 7Derretir mantequilla con aceite

Calienta una sartén y vierte un chorrito de aceite vegetal junto con un trozo de mantequilla. Mantén el fuego bajo mientras la mantequilla se derrite, removiendo suavemente. La combinación de ambos evita que la mantequilla se queme rápido sin perder ese aroma tan rico.
Tip: La mantequilla se quema fácilmente por los sólidos lácteos. Mantenla a fuego bajo hasta que se funda y empiece a burbujear un poco. - 8Saltear los aromáticos

Incorpora el ajo laminado y los chiles secos a la mantequilla en la sartén. Sofríelos a fuego bajo hasta que el ajo se dore ligeramente y el aceite absorba el sabor picante y aromático. Presta atención para que el ajo no se oscurezca demasiado, o se volverá amargo.
Tip: Remueve de forma continua para garantizar que el ajo se cocine parejo sin pegarse en la sartén. - 9Extraer el aceite de langostino

Coloca las cabezas de langostino que habías reservado en el aceite aromatizado. Fríelas a fuego suave, aplastándolas de vez en cuando con tu utensilio para que suelten todos sus jugos. Con este paso obtendrás un aceite de un color brillante y repleto de sabor umami, ideal para la base de la salsa.
Tip: Freír las cabezas crea un sabor profundo y complejo que mejora el plato mucho más que si solo usaras la carne del marisco. - 10Saltear la cebolla

Retira las cabezas de los langostinos de la sartén, dejando el aceite aromatizado. Mantén el fuego bajo y añade la cebolla blanca cortada en tiras. Saltea hasta que se empiece a ablandar y quede algo translúcida, absorbiendo todo el sabor del aceite y del chile.
Tip: Un fuego lento permite que la cebolla se ablande poco a poco, soltando su dulzor natural sin quemarse. - 11Añadir los mariscos

Sube el fuego al máximo y agrega los langostinos crudos y los aros de calamar a la sartén junto a la cebolla salteada. Como estos ingredientes están fríos, bajarán la temperatura de la sartén, así que es vital mantener el fuego alto para que no se pongan a hervir en sus propios jugos.
Tip: Sellar los mariscos rápidamente a fuego muy alto ayuda a que queden tiernos y retengan su humedad interior. - 12Sofreír los mariscos

Saltea y voltea los langostinos y calamares velozmente a fuego alto. Cocínalos solo hasta que los langostinos empiecen a curvarse y tomar un tono rosado por fuera, y el calamar se vuelva opaco. Evita que se hagan del todo en este punto, ya que terminarán de cocinarse con la salsa.
Tip: Los mariscos se hacen enseguida. Si dudas, retíralos un poco antes para que su textura no quede gomosa. - 13Agregar la pasta de chile coreano

En cuanto los langostinos cambien ligeramente de color, es el momento de agregar el ingrediente estrella: la pasta de chile coreano. Añade un par de cucharadas directamente sobre los mariscos. Esta pasta le dará al plato su característico color intenso y un picor profundo.
Tip: Deja chisporrotear la pasta directamente sobre la superficie de la sartén unos segundos para potenciar su sabor. - 14Mezclar los mariscos con la pasta de chile

Revuelve bien los langostinos, los calamares y la cebolla para que se impregnen por completo con la pasta de chile rojo. Sofríe toda la mezcla manteniendo el fuego alegre, lo que liberará el aroma especiado de la pasta y hará que se adhiera bien a los ingredientes.
Tip: Es importante no dejar de remover para evitar que la pasta de chile se pegue o se queme en el fondo de la sartén. - 15Verter los líquidos cremosos

Vierte un poquito de agua en la sartén, seguida al instante de 150 ml de una mezcla de leche y crema. Usar mitad de leche y mitad de crema de leche consigue que la salsa adquiera una textura aterciopelada y suave, resultando mucho menos pesada que usar crema espesa sola.
Tip: Asegúrate de que la leche y la crema estén a temperatura ambiente para que se integren de forma homogénea en la sartén sin que la salsa sufra un contraste térmico fuerte. - 16Hervir la salsa y agregar la pasta

Remueve con suavidad la salsa mientras la leche y la crema se unen con la pasta de chile, adquiriendo un vistoso tono naranja rojizo. Deja que hierva a fuego lento y reduzca un poco hasta conseguir una consistencia que cubra bien los alimentos. Salpimienta y añade un toque de azúcar. Incorpora la pasta cocida y mézclalo todo muy bien.
Tip: Mantén el hervor muy suave para que los lácteos no se corten y la salsa quede lisa y homogénea al envolver los fideos.