Espaguetis Cremosos
Bacon y Queso Parmesano
Una lujosa pasta lista en 10 minutos con bacon crujiente y una salsa aterciopelada de huevo y parmesano, equilibrada con pimienta negra y perejil fresco.
Esta pasta cremosa con bacon es una variante indulgente de la clásica Carbonara romana, incorporando nata para obtener una textura ultrasuave. Es un básico de la cocina casera rápida que aprovecha la riqueza del bacon y el queso curado para crear un perfil de sabor profundo en el tiempo que tarda en hervir la pasta. Ideal para una cena sofisticada y veloz cualquier noche de la semana.
Ingredientes
- 200 g espaguetis
- 150 g bacon
- 200 g nata para cocinar
- 40 g queso parmesano
- 1 large yema de huevo grande
- 12 cebolla blanca
- 2 cloves dientes de ajo
- 1 tbsp aceite de oliva
- to taste sal
- to taste pimienta negra
- optional perejil fresco
Instrucciones
- 1Hervir los espaguetis

Pon a hervir una olla grande con agua. Coloca con cuidado los espaguetis secos en el agua. Usar una olla de vidrio te permite vigilar la pasta y el nivel del agua fácilmente, asegurando que los fideos tengan espacio suficiente para cocerse sin pegarse.
Tip: No rompas la pasta; una vez que la parte sumergida se ablande, el resto se deslizará solo dentro de la olla. - 2Sazonar el agua de la pasta

Añade un chorrito de aceite de oliva y una pizca generosa de sal al agua hirviendo. La sal sazona la pasta desde el interior mientras se hidrata, mientras que el aceite ayuda a mantener las hebras separadas. Deja que la pasta hierva aproximadamente ocho minutos hasta que esté perfectamente al dente.
Tip: El agua salada es la clave para una pasta sabrosa; el agua debería tener un gusto similar al del mar. - 3Cortar el bacon

Mientras se cocina la pasta, prepara la proteína. Coloca el bacon crudo sobre una tabla de madera y córtalo en tiras finas y uniformes. Los trozos uniformes aseguran que el bacon suelte su grasa de manera pareja y ofrezca una textura consistente en cada bocado.
Tip: Si el bacon está muy blando para cortarlo bien, mételo en el congelador durante 10 o 15 minutos para que endurezca. - 4Saltear el bacon

Calienta una sartén a fuego medio y añade un poco de aceite de oliva. Suelta las tiras de bacon y échalas en la sartén. Saltéalas hasta que empiecen a cambiar de color y suelten su sabrosa grasa, que formará la base para la salsa cremosa.
Tip: Empieza con la sartén fría si quieres que el bacon suelte más grasa y quede mucho más crujiente. - 5Preparar el queso y la yema

En un bol pequeño, separa una yema de huevo. Ralla unos 40 gramos de queso parmesano fresco directamente en el bol. El queso recién rallado es fundamental, ya que se funde mejor que el embolsado, creando una salsa mucho más lujosa.
Tip: Usa un rallador fino o microplane para que el queso se integre perfectamente con la yema. - 6Mezclar la pasta de la salsa

Usa una espátula o varillas para combinar la yema con el parmesano rallado. Remueve hasta que la mezcla forme una pasta amarilla espesa y uniforme. Esta mezcla se atemperará después con la pasta caliente para crear la cobertura cremosa final.
Tip: Asegúrate de que no queden grumos secos de queso; la pasta debe estar totalmente humedecida por la yema. - 7Añadir los aromáticos

Cuando el bacon empiece a dorarse y a soltar su grasa, añade la cebolla y el ajo picados a la sartén. Saltea la mezcla brevemente hasta que la cebolla se ablande y el ajo desprenda todo su aroma.
Tip: Deja que el bacon suelte suficiente grasa antes de añadir la cebolla y el ajo para que se sofrían bien sin añadir más aceite. - 8Verter la nata

Vierte la nata para cocinar directamente en la sartén sobre el bacon y los aromáticos salteados. Baja el fuego ligeramente y deja que la nata se caliente, absorbiendo todos los sabores de la sartén.
Tip: Mantén el fuego bajo tras añadir la nata para evitar que hierva con fuerza y la salsa se corte. - 9Combinar pasta y salsa

Usando una cuchara para pasta, transfiere los espaguetis al dente directamente del agua hirviendo a la sartén con la salsa. Deja que un poco del agua de cocción caiga en la sartén, ya que el almidón ayudará a espesar y emulsionar la salsa.
Tip: No escurras la pasta por completo; el agua de cocción que queda en las hebras es esencial para una salsa sedosa y cohesionada. - 10Añadir el huevo y el queso

Apaga el fuego completamente antes de añadir la mezcla de yema de huevo y parmesano. Remueve la pasta vigorosamente para que el calor residual cocine el huevo suavemente, transformándolo en una cobertura aterciopelada.
Tip: Es crucial retirar la sartén del fuego antes de añadir los huevos, de lo contrario se cuajarán en lugar de formar una crema. - 11Mezclar la pasta en la salsa

Remueve bien la pasta en la sartén para que absorba la salsa de manera uniforme. Aprovecha el calor residual para que la salsa espese hasta formar una capa brillante que cubra cada fideo.
Tip: No vuelvas a encender el fuego; el calor de la sartén es suficiente para terminar el plato sin arruinar la textura del huevo. - 12Sazonar la pasta

Mientras la pasta sigue en la sartén, añade una cantidad generosa de pimienta negra recién molida. El toque picante de la pimienta corta la riqueza de la nata y la yema, equilibrando perfectamente los sabores intensos.
Tip: Añade la pimienta negra al final del proceso; si se calienta demasiado tiempo, puede perder sus aromas complejos. - 13Enrollar la pasta para servir

Para una presentación profesional, utiliza unas pinzas o un tenedor de trinchar grande para recoger una porción de pasta. Apoya la punta en una cuchara o en el fondo de la sartén y gira con fuerza para formar un nido compacto y ordenado.
Tip: Al pasar el nido al plato, deslízalo con suavidad para que mantenga su altura y forma vertical. - 14Decorar y servir

Sirve la pasta en un plato hondo formando un montículo. Termina el plato rallando un poco más de parmesano, moliendo algo de pimienta extra y espolvoreando perejil fresco por encima.
Tip: El perejil fresco y la pimienta ayudan a aligerar la sensación grasa del bacon y la nata, equilibrando el plato a la perfección.