Hamburguesa de pollo frito crujiente
pollo palomita
Recrea este clásico de la comida rápida en casa. Con muslos de pollo crujientes y pan con sésamo, lograrás un sabor auténtico y una textura irresistible.
Dominar un clásico de la comida rápida en tu propia cocina es increíblemente satisfactorio. Al utilizar muslos de pollo jugosos y una técnica de doble empanizado, puedes conseguir esa corteza característica y el interior tierno que normalmente solo encontrarías en un restaurante. Esta receta te permite preparar tanto hamburguesas de pollo crujiente como el adictivo pollo tipo palomita en una sola sesión, convirtiéndolo en el proyecto de fin de semana perfecto para compartir en familia.
Ingredientes
- 3 large muslos de pollo
- 2 cups harina de bajo contenido en gluten
- 1 tsp polvo de hornear
- 1 cup semillas de sésamo blanco
- 80g portions masa para hamburguesas
- to taste jengibre y cebolletas
- to taste condimentos
- to taste mayonesa
- to taste hojas de lechuga
Instrucciones
- 1Deshuesar los muslos de pollo

Coloca los muslos de pollo sobre una tabla de cortar. Usa un cuchillo afilado para retirar cuidadosamente los huesos y la piel, manteniendo la carne intacta para la preparación.
Tip: Trabaja con cuidado alrededor de la articulación para asegurar que aprovechas la mayor cantidad de carne. - 2Trocear el pollo

Toma la carne deshuesada y córtala en trozos uniformes del tamaño de un bocado para el pollo tipo palomita.
Tip: El tamaño uniforme garantiza que todos los trozos se cocinen al mismo tiempo en el aceite caliente. - 3Condimentar el pollo

Coloca los trozos de pollo en una bandeja metálica junto con el jengibre y las cebolletas picadas. Añade los condimentos necesarios y un poco de agua a la bandeja.
Tip: Un poco de agua ayuda a que el pollo se mantenga tierno y jugoso durante el marinado y la fritura. - 4Marinar el pollo

Usando un guante, masajea bien los condimentos, aromáticos y el agua en los trozos de pollo. Asegúrate de que cada pieza esté bien cubierta antes de dejar marinar.
Tip: Masajea la carne durante unos minutos para ayudar a que el marinado penetre profundamente. - 5Preparar la masa

Añade la harina y los otros ingredientes secos en el cuenco de la batidora. Combínalos antes de incorporar los líquidos para iniciar la masa.
Tip: Mide los ingredientes secos con precisión para obtener la mejor consistencia de la masa. - 6Comprobar la masa

Tras amasar, prueba la masa estirando suavemente un trozo pequeño. Debe formar una película fina y translúcida, lo que indica que el gluten se ha desarrollado adecuadamente.
Tip: Si la masa se rompe fácilmente, necesita unos minutos más de amasado. - 7Porcionar la masa

Divide la masa preparada en porciones uniformes de 80 gramos. Usa una rasqueta para cortar la masa con precisión y asegurar una cocción pareja.
Tip: Mantén la masa cubierta con un paño húmedo mientras porcionas para evitar que se seque. - 8Formar las bolas de masa

Toma cada porción de 80 gramos y dale forma de bola lisa y apretada con las manos. Asegúrate de que el cierre de la masa quede hacia abajo.
Tip: Aplica una presión suave para crear tensión en la superficie de la bola y lograr un mejor levado. - 9Humedecer la superficie

Usando una brocha de repostería, aplica una capa fina y uniforme de agua sobre cada bola de masa. Esta humedad es necesaria para que las semillas de sésamo se peguen después.
Tip: Usa solo el agua necesaria para humedecer la superficie; evita los charcos para que la masa no se vuelva pegajosa. - 10Cubrir con semillas de sésamo

Levanta suavemente la bola humedecida y sumerge la mitad superior en un cuenco con semillas de sésamo. Presiona ligeramente para asegurar que se peguen bien.
Tip: Usa un cuenco lo suficientemente ancho para que la bola encaje cómodamente y se cubra de forma pareja. - 11Hornear los panecillos

Una vez que los panes hayan fermentado, coloca la bandeja en el horno precalentado a 175 grados (calor arriba y abajo). Hornea unos 18 minutos hasta que estén dorados y fragantes.
Tip: Mantén un cuenco con agua en el horno durante el levado para conservar la humedad necesaria para una textura suave y aireada. - 12Empanar el pollo

Pasa los trozos de pollo marinado por un cuenco con harina de bajo contenido en gluten mezclada con un 1% de polvo de hornear. Asegúrate de que cada pieza esté bien cubierta.
Tip: Sacude el exceso de harina antes de sumergir el pollo en agua para asegurar una corteza ligera y escamosa. - 13Sumergir en agua

Coloca los trozos en una espumadera y sumérgelos completamente en un cuenco de agua durante 10 segundos. Esta técnica es clave para lograr esa corteza escamosa tan característica.
Tip: No dejes el pollo más tiempo; 10 segundos bastan para hidratar la harina y que la segunda capa se adhiera. - 14Aplicar la segunda capa

Retira el pollo del agua, sacude el exceso de humedad y pásalo inmediatamente a la mezcla de harina seca. Mézclalo suavemente para que las escamas se esponjen, luego sacude el exceso.
Tip: Usa un movimiento envolvente suave en lugar de presionar fuerte; esto ayuda a crear esa textura rugosa y escamosa antes de freír. - 15Freír el pollo

Calienta el aceite en un wok hasta que esté a un 50-60% de su capacidad calorífica y añade el pollo con cuidado. Una vez que la capa se asiente, remueve suavemente y fríe a fuego medio-bajo durante 5 a 6 minutos.
Tip: Espera a que la corteza esté algo firme antes de remover para evitar que el empanizado se desprenda. - 16Retirar y doble fritura

Cuando el pollo esté ligeramente dorado, retíralo con una espumadera. Para lograr un exterior más crujiente, sube ligeramente la temperatura del aceite y vuelve a freír el pollo durante medio minuto más para un dorado profundo.
Tip: Esta segunda fritura rápida a mayor temperatura expulsa el aceite sobrante y crea un acabado mucho más crujiente y menos grasiento.