Clásica Crema de Almejas de 130 Años
Saborea la historia con esta receta centenaria de crema de almejas. Almejas frescas, un caldo suave de leche espesado con un roux clásico y un toque de nuez moscada crean un plato cálido e intemporal.
Esta crema de almejas reliquia tiene más de un siglo de antigüedad y se basa en ingredientes sencillos y de alta calidad para crear un sabor profundo. A diferencia de las versiones modernas de Nueva Inglaterra cargadas de crema espesa o papas, esta receta histórica utiliza una delicada base de leche espesada con un roux sencillo y enriquecida con yema de huevo cruda. Un toque de nuez moscada y una hoja de laurel aportan una elegancia aromática que perdura a través del tiempo.
Ingredientes
- 1 kg almejas (en su concha)
- 500 ml leche
- 20 g harina
- 38 g mantequilla
- 1 splash caldo
- 1 hoja de laurel
- 1 pinch nuez moscada
- 0.5 cebolla blanca
- 1 sprig perejil
- 1 yema de huevo cruda
- to taste sal
- to taste pimienta negra
- to taste cebollín (picado)
- to taste dientes de ajo grandes (para las tostas)
- to taste pan artesanal (para tostar)
Instrucciones
- 1Cocer las almejas al vapor

Limpia bien 1 kg de almejas frescas para eliminar la arena. Ponlas en una olla y cuécelas al vapor a fuego medio hasta que se abran las conchas. Retira la carne de las almejas y reserva el agua que hayan soltado para la base de la sopa.
Tip: Asegúrate de lavar las almejas a conciencia antes de cocinarlas para eliminar cualquier resto de arena o impurezas. - 2Calentar la leche

Vierte 500 ml de leche en una olla y ponla a fuego lento. Vigílala de cerca mientras se calienta para evitar que se queme en el fondo.
Tip: Una olla de fondo grueso, como las de cobre, ayuda a distribuir el calor uniformemente y evita que la leche se agarre o se queme. - 3Añadir la carne de almeja a la leche

Echa suavemente la carne de almeja limpia en la leche caliente. Lleva la mezcla justo hasta que rompa a hervir de forma suave e inmediatamente retírala del fuego.
Tip: Asegúrate de que la leche no se pegue al fondo de la olla mientras toma temperatura. - 4Preparar el roux

En un bol pequeño, mezcla 20 g de harina y 38 g de mantequilla a temperatura ambiente. Añade un chorrito de caldo y mezcla bien hasta formar una pasta suave y homogénea.
Tip: Asegúrate de que la mantequilla y la harina formen una pasta sin grumos con el caldo para que se integre perfectamente al añadirlo a la sopa. - 5Espesar la sopa

Vuelve a poner la olla con la leche y las almejas a fuego lento. Agrega gradualmente la pasta de mantequilla y harina al líquido tibio, removiendo sin parar hasta que la sopa comience a espesar.
Tip: Remueve continuamente mientras viertes la mezcla para garantizar que el espesante se incorpore de manera uniforme en el líquido. - 6Incorporar los aromáticos

Añade a la olla una hoja de laurel, una pizca de nuez moscada, media cebolla blanca y una ramita de perejil fresco. Deja hervir a fuego muy lento durante unos minutos para infusionar los sabores, removiendo por el fondo para que no se queme.
Tip: Remueve suavemente raspando el fondo de la olla para evitar que la mezcla láctea se pegue y adquiera sabor a quemado. - 7Terminar y sazonar

Retira los restos de laurel, cebolla y perejil de la olla. Vierte el agua de cocción de las almejas que habías reservado. En un platito aparte, mezcla la yema de huevo cruda con un poco de leche y luego incorpórala a la olla para darle mayor riqueza y textura. Sazona con sal y pimienta negra al gusto. Sirve la sopa caliente con tostas de pan de ajo y cebollín picado por encima.
Tip: Unta los dientes de ajo grandes sobre el pan tostado para acompañar; al momento de servir, echa la sopa en el bol y decora con algunos trozos de almeja extra, pimienta negra recién molida y el cebollín.